Menú

Actualidad

Un universo doble

Artículo del suplemento "Culturas" de La Vanguardia sobre la exposición de Szenczi - Mañas

24.02.16 — 16:55
Sònia Hernandez, Artículo, Un universo doble, http://www.lavanguardia.com/edicion-impresa/20160220/302294477169/un-universo-doble.html

“Para representar su mundo en el sentido más amplio, con fronteras que nunca terminan de extenderse, los artistas Brigitte Szenczi (Budapest, 1943) y Juan Antonio Mañas (Madrid, 1946) utilizan las técnicas propias del realismo. Pero sitúan sus minuciosas figuras –retratos de Brigitte Bardot, Marlene Dietrich o Edward G. Robinson; o hadas glamurosamente vestidas por el diseñador Alexander McQueen– en bosques misteriosos, en escenas de cuentos, de leyendas o de sueños.

Trabajan juntos desde mediados de los setenta, “pero cada uno su obra”, matiza Mañas. “Nos va muy bien la interacción –comenta Szenczi–. Además, descubrimos juntos el cine, el arte, muchas cosas: y eso se nota”. Han creado un universo común poblado de imá­genes en sus objetos y cajas que recrean escenas “como pequeños teatros”, sus relieves hollywoodienses y sus óleos.

En la exposición que puede verse en la Sala Parés se reúnen algunos de los primeros artefactos con los que este matrimonio artístico se introdujo en el arte. Se habían conocido cuando salían de la adolescencia en el camping Los Alfaques de Tarragona. Después se casaron en París y desde los finales de los setenta, instalados en Barcelona, siempre han expuesto juntos. Mañas había abandonado sus estudios de Filosofía y Letras por la Escuela de Artes y Oficios, y había experimentado con metales y esmaltes. Por su parte, Brigitte, hija de madre francesa y padre húngaro, tuvo una infancia marcada por la deportación de su padre por parte de los rusos y de su muerte, supuestamente víctima del tifus, poco después. Este pasado no se encuentra explícitamente en su obra, aunque ella reivindica la importancia de la infancia y la memoria: “Siempre se vuelve al principio, a la infancia, cuando todo parece que está bien; y ubico a mis personajes en espacios en los que me gustaría estar”. Vivió en París hasta los 26 años, donde trabajaba como ilustradora de revistas de moda. También ha sido estilista para firmas y talleres de la capital francesa, de Madrid y de Terrassa: “Lo que me gustaba era ilustrar y dibujar, hubiese sido divertido trabajar en Vogue, o haciendo ilustraciones de las pasarelas”. Su interés por el estilismo y la belleza de la indumentaria sigue presente en sus creaciones.”

 Sònia Hernandez, La Vanguardia