Menú

Albert Vidal

Volaré
16.03.17 — 18.04.17
Carrer de la Palla, óleo sobre madera, 100 × 100 cm
Chic, acrílico sobre tela, 180 × 180 cm
Après midi, mixta sobre madera, 140 × 140 cm
Pi, mixta sobre madera, 180 × 180 cm
Plaça Reial, mixta sobre madera, 150 × 160 cm
Favela Sant Marta, acrílico sobre tela, 180 × 180 cm
Egipte, mixta sobre madera, 180 × 180 cm
Di Matteo, acrílico sobre madera, 140 × 348 cm
Artilleria, acrílico sobre madera, 84 × 158 cm
MNACTEC, acílico sobre tela, 40 × 40 cm
Slow, acrílico sobre madera, 70 × 50 cm

Albert Vidal

Volaré

Su pintura trata especialmente temas urbanos, reflejando el resultado de la intervención del hombre en los grandes espacios. Pero lo hace de una manera muy personal, que se aleja del paisajismo tradicional.

Le interesan las visiones aéreas de grandes ciudades, tanto las que evidencian la estructura racional de los edificios y el urbanismo -contemporanio o histórico-, como las imágenes más caóticas que observa sobrevolando metrópolis en proceso de transformación, e incluso de ciudades destruidas por bombardeos en Alemania o Japón y que, a continuación, a menudo pinta en su estado actual desde el mismo punto de mira. Naturalmente, su recorrido llega hasta donde la intervención humana casi ya no es visible, los desiertos o las superficies marinas.

Es un gran viajero y un gran observador y por eso en su obra encontramos panorámicas de todo el mundo, además de una amplia producción sobre Barcelona.

Albert Vidal mantiene una clara distancia emocional y física respecto a la realidad que pinta. Es como si quisiera levantar un plano de lo que ve y un acta de lo que siente, permitiendo que el espectador perciba el encanto sereno e incluso místico de los espacios abiertos y que, al mismo tiempo, capte los interrogantes que el artista se plantea. Vidal no se deja llevar por el entusiasmo de la realidad, sino que la reflexiona y la hace suya para plasmarla en su propio lenguaje sintético, centrado en los elementos estructurales, en el que la composición tiene un gran protagonismo.

En cada cuadro utiliza un reducido número de colores, que hace evolucionar con una gran variedad de tonos. La vibración del color es contenida, tal como la percibimos en las atmósferas de las grandes ciudades … el artista quiere que la mirada del espectador plani sobre el conjunto del cuadro, sin centrarse en detalles y efectos cromáticos. Su pincelada se basa a menudo en pequeñas manchas, con una técnica que, sin obsesionarse por la precisión -a veces incluso roza la abstracción-, produce un resultado final muy realista.

La trayectoria de Albert Vidal lo ha llevado a exponer en diferentes ciudades de España, y también en París, Japón, Suiza y EEUU. En Barcelona, ​​expone en la Sala Parés desde 2001 y ha hecho algunas instalaciones en espacios públicos. Ha obtenido numerosos galardones.

Más info×